lunes, 21 de noviembre de 2016

Autopista

Tus cabellos son señales de dirección obligatoria. Los recorro sin prisa, desacelerando para disfrutar el olor que entra por mi ventana.
El campo de trigo se mece en tus cejas mientras pienso qué dirección tomar entre esa nariz respingona y tus ojos. Un cruce de emociones ¿Por dónde continuar?
Un pequeño bache dibuja tu labio superior. Carnoso como la más especial de tu Intimidad. Tu boca, en su conjunto, es un telepeaje hacia aquello que quiero hacer. No hay límites.
Piso las pecas de tu torso, piedrecitas en mi camino. Tus pezones, badenes de placer en los que me detengo.


Próxima parada: tu ombligo.

Fotografía de Isabel Muñoz.

lunes, 17 de octubre de 2016

Eres

Eres reir tímidamente al hilar las conversaciones de los transeúntes al cruzarte con ellos.
Eres pisar la hierba húmeda mientras una hormiga holgazana pasea por tu pie.
Eres llegar a ese lugar de la espalda después de minutos de picor.
Eres nadar desnuda enseñando los pechos a las algas.
Eres caminar sin rumbo en una tarde de otoño.
Eres oler las chimeneas al llegar al pueblo.
Eres comer el estofado de mamá.
Eres tocarme bajo las sábanas.
Eres lamer tu sexo.
Eres tú.
Yo.

jueves, 15 de septiembre de 2016

¿Qué te he hecho?

Soy experta en darme golpes contra las esquinas de puertas abiertas mientras te ríes ante mi sangre deslizante. Lames mi herida como un perro sediento. ¿Qué te he hecho yo?
Soy experta en tropezar en la acera. Luego me pisas y limpias tu zapato de mi como si fuera una mierda aplastada.. ¿Qué te he hecho yo?
Soy experta en atropellarme con la rueda delantera. Mis huesos se rompen, mi aliento se apaga pero acelero lentamente para sentir mi vida desgarrada bajo tu rueda. ¿Qué te he hecho yo?
Soy experta en clavarme la aguja mientras coso un remiendo en mi pecho, remiendo que nunca podré terminar, ya que tú cortas el hilo casi al final. ¿Qué te hecho yo?




Yo no hice nada. Tú tampoco. Tan solo formamos parte de esas canciones de dolor de las que parece que hay que ser protagonista por lo menos una vez en la vida.









miércoles, 31 de agosto de 2016

Una melodía catastrófica

El ritual comenzaba justo antes del Gran Mar. Los habitantes de Lasbos ataban las vasijas de arcilla a las ramas de las araucarias, esperándola.
Todos acudían. Niños, adultos y ancianos sujetaban cuidadosamente los frascos sumiéndose en un calmo frenesí, en una pacífica invasión de la naturaleza.
Los que terminaban la faena volvían a casa y se posicionaban al frente, velando por la seguridad del hogar en el umbral de sus recuerdos y pertenencias. Resguardados de ella, pero con la intención de no perderse ni un segundo de ese instante.
Y de repente comenzaba. La melódica lluvia caía de las nubes rozando el aire y como si de un antiguo gramófono se tratase, este hacía que cada una de las gotas, dependiendo de su velocidad y volumen, produjese un si, un do o un re.
La introducción, una a una, poco a poco, era un Claro de luna en el atardecer. El segundo movimiento estrujaba las nubes recordando a Vivaldi y, al final, un excéntrico Pierre Boluez zarandeaba el aire desordenando las líquidas notas.
Cuando el concierto terminaba, los habitantes recogían las vasijas con cada una de las aleatorias melodías en su interior y las llevaban al altar.
Creían que aquel que más agua hubiera recogido, más probabilidades tenía de sobrevivir al Gran Mar.

Basado en uno de mis sueños de verano.

sábado, 30 de julio de 2016

Simbiosis contraria

Conectados al igual que lo hace una manzana a la batidora.

Chuf. Chuf. Chuf.

Unidos como una cremallera rota.

Conectamos de forma similar a la que lo hacen un polo positivo a uno negativo. El aceite y el agua. El sol a la luna. Iluminas una de mis caras y ensombreces las otras.
Me ocultas.
Unidos estamos, provocándonos rozaduras, provocándonos llagas.
Me hieres.
Si tú te mondas, yo me oxido.
Si yo me caigo, tú te haces añicos.
Sintiendo tú el frío, yo tirito.
Sintiendo yo el calor de una llama, tú te quemas. Tú apartas la mano.

Y por fin abandono la seguridad del veneno de tus tentáculos. No obtengo nada en limpio de esta contradictoria simbiosis.