Yo me emparanoio con ruido de mis uñas contra la mesa. Me emparanoio con las gotas que hacen carreras en un cristal. Y con las sábanas de algodón entre mis dedos. Me emparanoio con las divisiones de los adoquines. Con quién va hacia o quien viene de un lugar en las estaciones. Me emparanoio con el tic tac del reloj de mi cocina y con cerrar bien la puerta cuando me voy a cama. Me emparanoio con llegar pronto a los sitios sin llegar antes de tiempo. Me emparanoio con la música en mis oídos. Y con los ojos cerrados antes de quedarme dormida. Con chupar por completo la tapa del yogurt.
Me emparanoio cuando toco una toalla seca. Me emparanoio con los desajustes horarios que tiene que tener la humanidad en estos momentos (unos minutitos). Y con la luces de los coches que rebotan en la pared de mi habitación.
A pesar de esto, hoy por hoy, estoy tranquila.
(¿formará esto parte de una serie de entradas en donde tengo que empezar las frases con las mismas palabras? Eso, o que estoy falta de inspiración...)
3 comentarios:
Pues yo comparto la mitad de esas paranoias...
estoy ávida de lecturas brigetandriles! Actualiza perraca
digas lo que digas, este finde se merece una actualización, pleaseeeeee
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