sábado, 13 de noviembre de 2010

Costureira

Un niño orejudo que más tarde se convirtió en Torrente para luego transformarse en Castro correteaba hace ya muchos años por mi casa. Corría entre escuadras, hilos y telas. Ese niño era mi padre y los hilos eran de su madre.
Mi abuela era costureira. Cosía en casa, en lo que ahora es el comedor y la cocina. Se dividía en dos habitaciones y una de ellas era en donde mi abuela trabajaba, con dos grandes máquinas y una mesa para poner las telas. Años después, esa mesa acabó muriendo en el patio, portando las cajas de nueces y manzanas que recogemos todos los años.
Pero por aquel entonces encima de esa mesa había telas que mi abuela iba a comprar a Coruña, a La Ganga, una tienda que había en San Andrés. Había también una libreta de espiral (que aun conservamos) en la que apuntaba las medidas de los trajes y su precio. La balanza de pagos de la costureira.
Maruja a de Seixeda pasaba todos los días a saludarla y mientras ella trabajaba, se contaban chismes hasta que a Maruja se le hacía tarde y se iba corriendo a hacer la compra. Y muchas mujeres aprendieron a coser en el comedor de mi casa. Se juntaban todos los días y allí pasaban las horas aprendiendo a utilizar la Singer.
Pero además, le hizo el traje de boda a mi vecina. Muca, que era el nombre que le puse cuando yo era pequeña, me dejaba un delantal y cacharritos para que los limpiara y, como buena cría a la que le gusta jugar con el agua, eso me encantaba.
Hasta hace dos años, todo esto eran para mi historias que mi padre me contaba pero hace dos navidades, mi madre me regaló un juego de sábanas con mis iniciales bordadas hechas de los metros y metros de tela que todavía teníamos en casa. Ahora, tengo parte de ese pasado guardadito en una caja con dibujos de mariquita y algún día las usaré en mi cama de 1.50.


En la imagen, la máquina de coser de mi bisabuela materna, pieza de colección de la bodega junto a la decoración del Mesón.

2 comentarios:

Aurora Cascudo Román dijo...

Mi tia era costureira también, y cosía en una igualita a esa, que ahora voy a restaurar, espero, para no solo poder admirarla (que es bien bonita), sino para darle al pedal todo lo que aguante!
;)
Si haces arte con papel albal..quien te verá con hilos y telas! eh?

Anónimo dijo...

Genial :D
Es más, Geniomenal diría yo xD